Yo siempre pregunté
quién ponía los semáforos,
como si yo no tuviera ojos
para saber
cuando me tengo que parar.
Yo siempre pregunté
y me taparon la boca por preguntar
los que ahora me la destapan
para preguntarme “porqué”.
Yo siempre pregunté
y no les guardo rencor
por la ignorancia y el miedo
de no saber,
de no querer saber.
Y siempre amaré
a los que me destapan la boca,
y espero que siempre haya
alguien que me ame por preguntar,
por preguntar “porqué”.
Y “para qué”.
Septiembre 2011 – Yendo en bici por Barcelona.
Después de un combate de poesía incendiaria en la Plaza Cataluña.
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